Editorial 76
Editorial 76
Hay un gesto fundador en el acto de leer, una modulación del cuerpo y de la voz que suele ensayarse por primera vez en la infancia. Leerle a alguien —o dejarse leer— es inaugurar un refugio. Es la escena primordial donde las palabras no sirven para dar órdenes ni para transmitir instrucciones, sino para bordear el misterio, para nombrar lo invisible, para acunar.
En esas escenas de lectura primerizas no solo se descubren historias: se aprende la pausa. Se aprende que el tiempo se puede habitar de otra manera, lejos de la prisa del mundo funcional. La lectura en la infancia no es la preparación para un saber futuro, sino la experiencia presente de una presencia compartida. Es el espacio donde el lenguaje se vuelve materia sensible, sonido, imagen y refugio.
Esa capacidad de asombro y de escucha no se agota con los años; la adultez la busca como un agua necesaria. Cada vez que nos demoramos en la página de un libro, volvemos a esa escena primera donde el pensamiento se toma su tiempo para aparecer. Cuidar esos espacios de suspensión —en los primeros años y a lo largo de toda la vida— es también una forma fundamental del cuidado de la salud integral y de nuestra trama común.
Este mes, desde Fundación Medifé, celebramos la lectura en toda la amplitud de su arco, desde los primeros balbuceos hasta la narrativa contemporánea. Tenemos dos nuevos títulos de nuestra colección Infancias, dos hermosos libros escritos e ilustrados por Dani Ruggeri; ya están disponibles para la descarga en nuestra web; esta colección va reuniendo ya títulos y estilos variados que dan cuenta de la gran riqueza bibliodiversa que nuestro país tiene en la literatura infantil y juvenil. Son dos nuevas publicaciones pensadas para propiciar la conversación y el encuentro entre las infancias y quienes las cuidan. Libros que conciben la literatura infantil no como una herramienta pedagógica, sino como una experiencia estética y afectiva capaz de abrir preguntas y dar lugar a la imaginación.
También esta ya disponible la lista larga, los diez títulos, del Premio Fundación Medifé Filba. Anunciamos las diez novelas seleccionadas que integran esa lista de esta edición con gran alegría. Queda trazado, otra vez este año, un mapa vibrante de la producción literaria argentina actual que nos invita a sumergirnos en miradas complejas, voces singulares y modos diversos de contar nuestro presente. El jurado integrado por Alan Pauls, Leila Guerreiro y Gabriela Cabezón Cámara tendrán un trabajo arduo y hermoso.
Finalmente queremos hacerles una invitación y animarlos a que vayan del 6 al 9 de agosto a la Feria de Editores, que Fundación Medifé acompaña. Los libros cobran vida cuando circulan, se conversan y se rozan con el entusiasmo de los lectores. Los invitamos a reencontrarnos allí, en esta nueva edición de la FED, un espacio imprescindible para celebrar la edición independiente, recorrer los catálogos y stands y seguir entramando salud, cultura y pensamiento crítico.
Daniela Gutierrez
Gerenta General
Fundación Medifé
Hay un gesto fundador en el acto de leer, una modulación del cuerpo y de la voz que suele ensayarse por primera vez en la infancia. Leerle a alguien —o dejarse leer— es inaugurar un refugio. Es la escena primordial donde las palabras no sirven para dar órdenes ni para transmitir instrucciones, sino para bordear el misterio, para nombrar lo invisible, para acunar.
En esas escenas de lectura primerizas no solo se descubren historias: se aprende la pausa. Se aprende que el tiempo se puede habitar de otra manera, lejos de la prisa del mundo funcional. La lectura en la infancia no es la preparación para un saber futuro, sino la experiencia presente de una presencia compartida. Es el espacio donde el lenguaje se vuelve materia sensible, sonido, imagen y refugio.
Esa capacidad de asombro y de escucha no se agota con los años; la adultez la busca como un agua necesaria. Cada vez que nos demoramos en la página de un libro, volvemos a esa escena primera donde el pensamiento se toma su tiempo para aparecer. Cuidar esos espacios de suspensión —en los primeros años y a lo largo de toda la vida— es también una forma fundamental del cuidado de la salud integral y de nuestra trama común.
Este mes, desde Fundación Medifé, celebramos la lectura en toda la amplitud de su arco, desde los primeros balbuceos hasta la narrativa contemporánea. Tenemos dos nuevos títulos de nuestra colección Infancias, dos hermosos libros escritos e ilustrados por Dani Ruggeri; ya están disponibles para la descarga en nuestra web; esta colección va reuniendo ya títulos y estilos variados que dan cuenta de la gran riqueza bibliodiversa que nuestro país tiene en la literatura infantil y juvenil. Son dos nuevas publicaciones pensadas para propiciar la conversación y el encuentro entre las infancias y quienes las cuidan. Libros que conciben la literatura infantil no como una herramienta pedagógica, sino como una experiencia estética y afectiva capaz de abrir preguntas y dar lugar a la imaginación.
También esta ya disponible la lista larga, los diez títulos, del Premio Fundación Medifé Filba. Anunciamos las diez novelas seleccionadas que integran esa lista de esta edición con gran alegría. Queda trazado, otra vez este año, un mapa vibrante de la producción literaria argentina actual que nos invita a sumergirnos en miradas complejas, voces singulares y modos diversos de contar nuestro presente. El jurado integrado por Alan Pauls, Leila Guerreiro y Gabriela Cabezón Cámara tendrán un trabajo arduo y hermoso.
Finalmente queremos hacerles una invitación y animarlos a que vayan del 6 al 9 de agosto a la Feria de Editores, que Fundación Medifé acompaña. Los libros cobran vida cuando circulan, se conversan y se rozan con el entusiasmo de los lectores. Los invitamos a reencontrarnos allí, en esta nueva edición de la FED, un espacio imprescindible para celebrar la edición independiente, recorrer los catálogos y stands y seguir entramando salud, cultura y pensamiento crítico.
Daniela Gutierrez
Gerenta General
Fundación Medifé



